Antes de GulfTreaty, gestionar los contratos de suministro de minerales desde tres continentes era un caos. Las fechas de renovación se nos pasaban, las penalizaciones por retrasos en la entrega eran una discusión constante y perdíamos margen en cada negociación. Desde que implementamos este software, tenemos una visibilidad total.
El sistema no solo nos alerta con 90 días de antelación sobre las renovaciones, sino que automáticamente calcula el impacto financiero de cualquier incumplimiento del proveedor, basándose en los términos exactos del contrato. Esto nos ha dado un poder de negociación increíble. En el último año, recuperamos más de 120.000€ en penalizaciones aplicadas correctamente, dinero que antes simplemente perdíamos.
La estandarización de los acuerdos ha sido clave. Ahora todos nuestros contratos, ya sean con proveedores de Chile, Sudáfrica o Australia, siguen la misma plantilla con cláusulas de protección claras. GulfTreaty es más que un software; es un socio estratégico para proteger nuestra cadena de suministro y nuestra rentabilidad.